La aparición del ToBRFV marcó la necesidad de un nuevo enfoque en el mejoramiento genético del tomate. En Hazera, el rendimiento y la protección han ido de la mano desde el inicio. Más que enfocarnos únicamente en la resistencia, desarrollamos variedades que integran una sólida protección con las características de rendimiento que los productores realmente valoran. El resultado es una robusta cartera de variedades con resistencia a ToBRFV, adaptadas a distintos mercados, segmentos y sistemas de producción.
Escuchemos a nuestro equipo de mejoramiento genético de tomate:
Visión y estrategia
Por Netta Doitch, Directora de Mejoramiento Genético de Tomate
Desde el inicio, Hazera adoptó una estrategia multigénica para asegurar una resistencia duradera sin comprometer el rendimiento, la calidad ni el vigor de la planta. Cada nueva variedad es evaluada rigurosamente en múltiples ubicaciones, garantizando tanto su resistencia como la consistencia en la calidad del producto.
Trabajamos en estrecha colaboración con los productores, entendiendo que su éxito está directamente ligado al nuestro. Incorporar genes de resistencia no es suficiente: las variedades deben ser rentables, confiables y estables. Por ello, desarrollamos resistencia y rendimiento de manera conjunta, asegurando resiliencia y valor a largo plazo.
Para responder con agilidad a desafíos como el ToBRFV, combinamos herramientas avanzadas de mejoramiento —como la fitopatología y el retrocruzamiento acelerado, con programas de desarrollo a largo plazo. Este enfoque equilibrado nos permite ofrecer soluciones integrales alineadas con las necesidades reales del campo.
De la estrategia a la ejecución
Por Ezri Peleg, Líder Global de Mejoramiento Genético – Tomate
En Hazera, el rendimiento va mucho más allá de la resistencia. Una variedad exitosa debe integrar tolerancia a virus, alto rendimiento, vigor de planta y excelente calidad de fruto.
Uno de los principales retos es que los genes de resistencia suelen provenir de materiales silvestres con menor productividad. Nuestro trabajo consiste en incorporarlos en variedades élite, manteniendo altos estándares mediante procesos rigurosos de selección y compensación genética.
Las pruebas globales son clave para asegurar un desempeño confiable en diferentes condiciones. Al evaluar nuestra genética en diversos climas y sistemas de producción, desarrollamos variedades estables, de alto rendimiento y en las que los productores pueden confiar incluso en temporadas complejas.
Rendimiento en sistemas de alta tecnología
Por Caroline Wagner, Mejoradora de Tomate de Alta Tecnología
En los sistemas de invernadero de alta tecnología, la consistencia en rendimiento y calidad es fundamental para la competitividad. Dado el alto costo de producción, incluso pequeñas desviaciones pueden traducirse en pérdidas económicas. Por ello, en Hazera solo lanzamos variedades que han demostrado un desempeño sólido y constante.
Estos sistemas, caracterizados por cultivos hidropónicos de alta densidad y una operación intensiva, son particularmente vulnerables a enfermedades de rápida propagación. En este contexto, la prevención y el conocimiento profundo de la dinámica de enfermedades son esenciales.
Nuestro programa no solo prioriza el rendimiento, sino también características que optimizan costos, como la eficiencia laboral. Al mismo tiempo, atributos como la calidad del fruto, la vida de anaquel y el vigor de la planta siguen siendo determinantes, especialmente en mercados de exportación.
Nuestro objetivo es claro: desarrollar híbridos que combinen alto rendimiento, fuerte resistencia, excelente calidad y eficiencia en costos de producción. La retroalimentación constante de los productores es clave para asegurar que cada innovación responda a necesidades reales del campo.
Rendimiento por segmento y necesidades del mercado
Por José Antonio Zorrilla, Mejorador de tomate miniplum
Incorporar resistencia sin perder características clave es uno de los mayores desafíos del mejoramiento genético, especialmente en el caso de resistencias poligénicas como la del ToBRFV. En segmentos como el miniplum cherry, es fundamental preservar el rendimiento, el sabor y el comportamiento poscosecha.
Las exigencias del mercado son diversas: mientras los productores priorizan rendimiento y eficiencia, los minoristas y consumidores buscan sabor, calidad y diferenciación. Esto requiere soluciones específicas por segmento, equilibrando cuidadosamente resistencia y desempeño.
Para Hazera, el rendimiento se traduce en rentabilidad a lo largo de toda la cadena de valor. Una variedad debe ser viable para el productor, atractiva para el minorista y satisfactoria para el consumidor final.
En todos los mercados, la escasez de mano de obra y el ToBRFV continúan siendo retos clave. Variedades como Camelot han demostrado que es posible reducir la necesidad de mano de obra sin comprometer la calidad. Mientras que generaciones anteriores aseguraron la continuidad productiva, las nuevas incorporan mayores niveles de resistencia junto con mejoras en rendimiento y calidad.
